Política de privacidad
Play40 no te pide cuenta, ni correo, ni contraseña. Esto explica lo poco que sí se guarda, dónde vive, cuánto dura y qué puedes hacer al respecto.
Última actualización:
1. Quién responde por esto y qué cubre
El responsable del tratamiento es Marvyn Zalewski, y puedes escribir a mszalewski@ownpixel.com para cualquier cosa de esta página.
Esta política cubre todo lo que Play40 procesa: el sitio, el juego, las mesas y los registros técnicos que quedan detrás. Las reglas de uso del servicio están aparte, en los términos de uso.
2. De dónde viene este texto
La estructura y parte de la redacción de esta política se adaptaron de Legalmattic, los documentos legales que Automattic publica bajo licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0. El texto fue modificado: se reescribió entero para describir lo que hace Play40, que recoge muchísimo menos que los productos para los que se escribió el original. Esta versión adaptada se comparte bajo la misma licencia.
3. Qué información se recoge
3.1 Lo que se queda en tu dispositivo
La mayor parte de lo que Play40 sabe de ti no sale de tu navegador. Vive en el almacenamiento local del sitio y nunca se envía a ningún servidor:
- Tu nombre visible, el que eliges al entrar y que ven los demás en la mesa.
- Tu historial de partidas y las estadísticas hechas con él: qué jugaste, cómo terminó, cuándo.
- La llave de tu jugador y el identificador al que corresponde. Esto es lo que te deja cerrar la pestaña y volver al mismo puesto.
- Tus preferencias: idioma, el selector de reacciones, si activaste los avisos de la mesa, y cuántas veces se te ofreció instalar la app.
Borrar los datos del sitio en tu navegador borra todo esto de golpe, y no hay copia en ningún otro lado. Eso es una decisión de diseño, no un descuido: es la razón por la que Play40 no necesita saber quién eres. También significa que no se puede recuperar — lo mismo que te advierte la pantalla de ajustes.
3.2 Lo que sí se guarda en el servidor
Dos cosas, y las dos son mínimas.
El registro de tu jugador. Se crea la primera vez que creas o entras a una mesa, no cuando abres el sitio. Contiene un identificador aleatorio, el resumen criptográfico de tu llave, y tres fechas: cuándo se creó, cuándo se usó por última vez y cuándo caduca. No lleva tu nombre, ni correo, ni ubicación, ni ningún otro dato que te describa.
Las mesas en las que juegas. Mientras una mesa existe se guardan su código de acceso, quién está sentado y en qué puesto, el estado de la partida y las cartas de cada mano. Aquí sí aparece tu nombre visible, porque los demás jugadores tienen que verlo. Todo eso se borra solo cuando la mesa caduca.
3.3 Registros técnicos
Como cualquier sitio en internet, para responderte hay que recibir tu petición, y esa petición lleva tu dirección IP. Play40 corre sobre Amazon Web Services, y AWS procesa esas direcciones para servir el sitio y para frenar abusos. En concreto: el cortafuegos que limita la cantidad de peticiones por IP guarda una muestra corta de las peticiones que bloquea — unas pocas horas, del lado de AWS — para poder ver qué está pasando cuando algo se dispara. Esa muestra está desactivada a propósito en la única operación cuyo argumento es una credencial.
Aparte de eso, el servidor escribe líneas de diagnóstico que se conservan 14 días y luego desaparecen solas. Play40 no monta ningún almacén propio de registros de acceso.
Una cosa más sobre esas líneas, porque es la única parte de todo esto que sí lleva un identificador tuyo: cuando una operación falla, la línea de diagnóstico puede incluir tu identificador interno de jugador y el resumen de tu llave — no tu nombre, ni un correo, ni tu IP, pero sí los números que señalan tu registro. Se conservan los mismos 14 días y luego se van solas. Las operaciones que funcionan no dejan esa línea.
3.4 Las estadísticas de producto son anónimas de verdad
Play40 mide cosas como cuántas partidas se terminan o cuántas mesas se llenan. Esa medición no ocurre en tu navegador: no hay ningún SDK de analítica, ningún script de terceros, ninguna baliza y ninguna petición extra. Los eventos los emite el servidor mientras hace el trabajo que ya iba a hacer, y lo que queda guardado son contadores — “una partida más terminada, de cuatro jugadores, con humanos” — y nada más.
Ese almacén no contiene identificadores de ninguna clase: ni tu identificador de jugador, ni tu llave, ni un resumen de ninguna de las dos, ni tu nombre, ni el código de una mesa, ni tu IP. No es que esté prometido; es que no hay ahí nada contra lo que reidentificar a nadie, y el código está escrito de forma que añadir un identificador no compile.
3.5 Lo que no se recoge, nunca
- Correo electrónico, contraseña, teléfono o cuenta de ningún tipo.
- Publicidad, perfiles publicitarios o seguimiento entre sitios.
- Scripts, píxeles o botones sociales de terceros.
- Ubicación, contactos, cámara, micrófono o archivos.
- Pagos: Play40 es gratis y no cobra nada.
4. Para qué se usa, y con qué base legal
El registro de tu jugador y los datos de la mesa se procesan por interés legítimo (artículo 6.1.f del RGPD): son lo mínimo indispensable para dar el servicio que pediste al ponerte a jugar — que puedas volver a tu puesto, que tu historial siga teniendo sentido, y que la partida siga existiendo mientras la juegas.
No se pide consentimiento porque el consentimiento es la base equivocada para algo que estás pidiendo activamente al jugar. El equilibrio se inclina de este lado porque lo que se guarda es deliberadamente pobre: no hay ningún dato que te identifique directamente, no se hace perfilado de personas, y no hay decisiones automatizadas con efectos sobre nadie.
Los registros técnicos y el límite de peticiones por IP se procesan por interés legítimo también, pero por otro motivo: mantener el servicio en pie y protegerlo de abusos.
5. Con quién se comparte
No se vende ni se cede a nadie. El único tercero que interviene es Amazon Web Services, que aloja el sitio, ejecuta el servidor y guarda la base de datos, como encargado del tratamiento y bajo su acuerdo de tratamiento de datos. No hay proveedores de analítica, publicidad, chat, correo ni inicio de sesión con terceros, porque no hay ninguna de esas funciones.
El nombre visible que eliges en la mesa llega a otras personas de dos maneras, y conviene que las sepas porque son parte del juego:
- En la mesa, a quien tenga el enlace o el código.
- En el salón público, si publicas tu mesa: cualquiera que esté buscando partida ve el nombre de quien la abrió, aunque no lo hayas invitado. La mesa deja de aparecer sola a los 15 minutos si no queda nadie en ella.
La Cuarenta del Día usa un nombre aparte, distinto del de la mesa, y por defecto va al revés: no apareces con ningún nombre. En la tabla de cada día los demás te ven con el número de tu puesto —algo como “Jugador 3”, no tu apodo—, y tú a ti mismo te ves como “Tú”. Si quieres, puedes ponerte un nombre para la tabla desde la propia Cuarenta del Día, y solo entonces ese nombre, el que tú escribas, aparece junto a tu puntaje para los demás que estén en la tabla de hoy. Es opcional, lo eliges tú, y puedes cambiarlo o quitarlo cuando quieras: al quitarlo vuelves a ser un número. Ese nombre no se guarda con el registro de tu jugador, sino en un dato del día aparte que se borra solo a los pocos días, y desaparece del todo si eliges “Empezar de cero” en Ajustes. La tabla se ve únicamente dentro de la app; no es una página pública.
Por eso, y es el único consejo práctico de esta página: no pongas tu nombre completo ni nada personal, ni como nombre visible ni como nombre en la tabla del día. Un apodo sirve igual.
Un límite conocido, dicho aquí en vez de callado: hoy basta con conocer el identificador interno de una sala para consultar quién está sentado en ella, incluidos los identificadores internos de jugador de esas personas. Ese identificador es un número aleatorio: no lleva tu nombre, ni correo, ni nada que te describa.
6. Cuánto tiempo se conserva
- El registro de tu jugador: 90 días desde la última vez que lo usaste, no desde que se creó. Si sigues jugando, nunca caduca; si dejas de jugar, se borra solo. No hay que pedir nada.
- Las mesas: 24 horas desde la última actividad. Una partida abandonada desaparece sola al día siguiente.
- La sesión: 15 minutos. Vive en la memoria de la pestaña y se renueva sola mientras juegas.
- Los registros de diagnóstico: 14 días.
- Los contadores de producto: indefinidamente, porque son números agregados y no se refieren a nadie.
No hay copias de seguridad continuas de la base de datos, así que lo que caduca no sobrevive en ningún respaldo. Si eso cambiara, esta sección cambia el mismo día.
7. Seguridad
Todo viaja cifrado por HTTPS. La llave de tu jugador nunca se guarda tal cual en el servidor: se guarda su resumen criptográfico, y se rota cada vez que la usas, de modo que una llave robada deja de servir en cuanto tú vuelves a entrar. Si el servidor detecta que una llave vieja se está reutilizando, cancela esa identidad.
Ninguna medida es perfecta y esta política no va a fingir lo contrario. Lo que sí se puede prometer es que el diseño limita el daño: no hay contraseñas que robar, no hay correos que filtrar, y el dato más sensible que existe caduca solo.
8. Tus opciones
- Cambiar tu nombre visible cuando quieras, en Ajustes.
- No publicar tu mesa en el salón público: es opcional y viene apagado.
- No activar los avisos de la mesa. Son opcionales y los gestiona tu navegador.
- Borrar los datos del sitio desde tu navegador, que elimina de este dispositivo todo lo del punto 3.1.
9. Tus derechos, y dónde están sus límites
Tienes derecho de acceso, rectificación, supresión, oposición y portabilidad. Ahora la parte incómoda, que esta página prefiere decir a que la descubras tú.
No hay forma de comprobar que un registro es tuyo. No hay cuenta, no hay correo asociado y el registro no contiene nada que te describa. Si escribieras pidiendo que se borren “tus datos”, haría falta crear precisamente el vínculo entre tu persona y ese registro que el diseño evita — es decir, recoger más datos tuyos para poder borrar menos. El RGPD contempla esto (artículo 11): cuando el responsable no puede identificarte, no está obligado a recabar información adicional solo para conseguirlo. Por eso el control está en el dispositivo que tiene la llave, no en un correo.
Qué hace exactamente ese control. “Empezar de cero como jugador nuevo”, en Ajustes, hace dos cosas. Le pide al servidor que anule tu registro, y borra de este navegador tu llave, tu identificador, tu nombre y tu historial. La anulación es inmediata: desde ese momento ninguna llave —ni la tuya ni una copia que alguien más tuviera— vuelve a abrir esa identidad, y el registro deja de servir para nada. El registro y la credencial que estabas usando pasan entonces a caducar en 7 días en vez de 90, y se borran solos; cualquier credencial anterior que hubiera quedado suelta tampoco abre ya nada y caduca por su cuenta.
Es anulación inmediata y borrado en unos días, no borrado instantáneo, y la diferencia se dice aquí en vez de esconderse: el servidor no tiene permiso para eliminar esos registros a mano —esa restricción es deliberada y es una medida de seguridad— así que lo que hace es dejarlos inservibles y adelantarles la caducidad. Lo que desaparece al instante es la capacidad de usar esa identidad; lo que tarda unos días es la fila en la base de datos.
Lo que la anulación no alcanza. Si alguna operación tuya falló en los últimos 14 días, la línea de diagnóstico del punto 3.3 lleva tu identificador interno y no se borra al pedir la anulación: caduca por su cuenta a los 14 días, que es más que los 7 de arriba. Se dice aquí porque es la única parte del sistema que sobrevive a tu propia solicitud.
Si en ese momento no hay conexión, el navegador igual se queda sin tu jugador anterior —para eso está el botón— pero el servidor no se entera, y te lo decimos en pantalla en lugar de dar por hecho algo que no pasó. En ese caso el registro caduca por su cuenta a los 90 días, como antes.
En cuanto al acceso: lo que se guarda de ti es exactamente lo que enumera el punto 3, y no hay más. El resto lo tiene tu propio dispositivo, donde puedes verlo cuando quieras.
10. Cookies: por qué no hay ningún banner
Play40 no usa cookies. Lo que guarda son unas cuantas claves en el almacenamiento local de tu navegador, todas de este mismo sitio, y todas para que la aplicación funcione: quién eres en este dispositivo, cómo te llamas, en qué idioma te habla, qué reacciones elegiste.
La normativa de cookies exime del consentimiento al almacenamiento estrictamente necesario para prestar el servicio que la persona ha pedido, y es ahí donde encaja lo anterior: no hay seguimiento entre sitios, no hay publicidad, no hay terceros, y la analítica —que sería lo único que necesitaría permiso— no toca tu dispositivo en absoluto. Un banner de cookies aquí no protegería nada; solo se interpondría entre una persona y una partida.
11. Menores
El Cuarenta se juega en familia y es previsible que haya menores jugando. Play40 no pide edad y no tiene forma de saberlo, lo cual es coherente con no pedir ningún dato personal, pero no es lo mismo que haber resuelto la cuestión. Está pendiente de decidir, con revisión legal, si hace falta algún tipo de verificación de edad antes del lanzamiento público.
12. Cambios
Si esto cambia, cambia la fecha de arriba. Los cambios que afecten a lo que se recoge, para qué o cuánto tiempo se avisarán en la propia aplicación, no solo aquí.
13. Contacto
Escribe a mszalewski@ownpixel.com. Si crees que tus datos se están tratando mal, también puedes reclamar ante la autoridad de protección de datos de tu país.